Manejo de la hemofilia La hemofilia y los problemas articulares
“Sangrado articular” – son palabras que ninguna persona con hemofilia quiere escuchar. Sin embargo, ha habido grandes avances en el tratamiento de los sangrados en las articulaciones. Las actitudes hacia lo que las personas con hemofilia deberían o no deberían hacer han cambiado.
Se ha mejorado la terapia para ayudar a controlar los sangrados. Además, existen nuevas técnicas de tratamiento de las articulaciones dañadas. Si vive con hemofilia, hay muchas formas de hacerse cargo de la salud de sus articulaciones.
Probablemente esté familiarizado con la campaña de prevención “¡Haga los 5!”, de la National Hemophilia Foundation. Sin embargo, ¿sabía que tres de las cinco recomendaciones (1, 3 y 4) son maneras de disminuir el riesgo de sufrir daños articulares?
¡Haga los 5!1
- Sométase a chequeos médicas. Visite su centro de tratamiento local por lo menos una vez al año, para que le hagan un chequeo médico completo.
- Vacúnese. Las hepatitis A y B son evitables.
- Trátese los sangrados en forma temprana y correcta. Es una de las mejores maneras de disminuir el riesgo de sufrir daño en las articulaciones o retrasar el avance del daño articular ya existente.2
- Haga ejercicio. Hacer ejercicio con regularidad fortalece los músculos que protegen a las articulaciones.*
- Sométase a pruebas. Es recomendable someterse a pruebas periódicas de detección de infecciones transmitidas por la sangre.
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- Conozca información general sobre la hemofilia.
- Aprenda más sobre programas educativos.
- Maneje de modo proactivo su seguro de salud.
Son muchas las formas de mantener fuertes las articulaciones y manejar los sangrados por medio del tratamiento y cambios de estilo de vida. En esta sección del sitio web encontrará información sobre cómo mantener sanas las articulaciones y cómo seleccionar un plan de ejercicio y trabajar con su centro de tratamiento.
Si ocurre un sangrado, necesitará saber cómo manejar los sangrados del modo más eficaz. Lo primero es identificar los síntomas del sangrado, y luego usar el factor para reducir el dolor y la hinchazón, además de aplicar el método RECE (Reposo, Enfriamiento (hielo), Compresión y Elevación) para detener el sangrado y que la coagulación se inicie tan pronto sea posible.
En el caso de personas con problemas en una articulación, existen opciones quirúrgicas y no quirúrgicas para tratar el daño articular, las cuales puede reducir el dolor y aumentar la movilidad.
El primer paso es conocer todas las formas de disminuir el riesgo de sufrir daños en las articulaciones. El segundo es crear, con la orientación de su médico o centro de tratamiento, un plan de tratamiento y de estilo de vida.
Por último, el paso más importante es seguir su plan de ejercicio y tratamiento de la hemofilia, además de manejar con efectividad los sangrados que ocurran.
Nota: ThereForYou.com no recomienda un tratamiento en particular para individuos específicos y le aconseja que consulte a un centro de tratamiento de la hemofilia (HTC) o a un médico antes de iniciar cualquier régimen de tratamiento.
*Nota: No olvide consultar a su médico o centro de tratamiento antes de iniciar cualquier programa de ejercicio o participar en actividades deportivas. Si ocurre una lesión, comuníquese de inmediato con su médico o centro de tratamiento para recibir el tratamiento apropiado.
Referencias
- NHF National Prevention Program: How Young People with Hemophilia Do the Five. Sitio web de la National Hemophilia Foundation. http://www.hemophilia.org/NHFWeb/Resource/StaticPages/menu0/menu8/menu125/JanFeb02.pdf. Con acceso el 4 de mayo de 2010.
- Early and Adequate Treatment. Sitio web de la National Hemophilia Foundation. http://www.hemophilia.org/NHFWeb/MainPgs/MainNHF.aspx?menuid=125&contentid=145. Con acceso el 7 de mayo de 2010.

