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Manejo de la hemofilia Hemofilia y salud: Acerca de las articulaciones



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En la comprensión de porqué las articulaciones pueden volverse un problema para las personas con hemofilia es útil conocer las partes de una articulación y cómo trabajan juntas.

La hemofilia y la anatomía de las articulaciones1

Una articulación es el punto donde dos o más huesos tienen contacto.

El cartílago es una capa de tejido liso que cubre los extremos de los huesos, en su punto de contacto, de modo que los protege y amortigua los impactos.

La articulación entera está rodeada por una capa elástica y resistente, llamada cápsula sinovial o cápsula articular. La cápsula sinovial tiene el recubrimiento llamado membrana sinovial, que contiene muchos vasos sanguíneos pequeños y produce el líquido sinovial.

Los músculos, tendones y ligamentos dan soporte a las articulaciones. Los tendones conectan los músculos con los huesos. Los ligamentos conectan los huesos y el cartílago, impidiendo que los huesos de la articulación se muevan en forma inadecuada.

Cómo afectan los sangrados a una articulación2,3

Durante un sangrado, la sangre fluye de los vasos de la membrana sinovial hacia el interior de la cápsula articular. Si no se detiene el sangrado, la cápsula articular se llena de sangre.

Cuando la sangre se reabsorbe en los tejidos que rodean a la articulación, se inflaman y estiran los ligamentos y tendones, lo que daña a la articulación. Además, la reabsorción hace que la membrana sinovial aumente de tamaño y se vuelva más gruesa, lo que significa más vasos sanguíneos y mayor riesgo de sangrados futuros.

Si los sangrados se repiten en una articulación, la membrana sinovial empieza a producir enzimas, que causan más hinchazón de la articulación. También aumenta la acumulación de hierro en la articulación. Con el paso del tiempo, los sangrados repetidos pueden destruir la membrana sinovial, a la que sustituye tejido cicatrizal (fibroso).

Además, los sangrados repetidos erosionan el cartílago. Las enzimas y los depósitos de hierro que afectan a la membrana sinovial también destruyen al cartílago liso que recubre los extremos de los huesos. Tarde o tempano, el cartílago se vuelve duro y disparejo, con lo que surge artritis.

Articulaciones índice1

La causa principal del daño articular es el sangrado repetido en una misma articulación, frecuentemente llamada “articulación índice.”

Las articulaciones índice son generalmente las de rodillas, codos y tobillos.1 El organismo Centers for Disease Control and Prevention define una articulación índice como “una articulación en la que ha habido sangrado recurrente en cuatro o más ocasiones durante los seis meses previos o una en la que se ha habido 20 episodios de sangrado durante la vida del paciente.”3

Nota: ThereForYou.com no recomienda un tratamiento en particular para individuos específicos y le aconseja que consulte a un centro de tratamiento de la hemofilia (HTC) o a un médico antes de iniciar cualquier régimen de tratamiento.

Referencias

  1. Gilbert MS. Musculoskeletal complications of hemophilia: The joint. Treatment of Hemophilia. No. 6. Montreal, Canadá: World Federation of Hemophilia; 1997.
  2. Joint Damage. Sitio web de la Canadian Hemophilia Society. http://www.hemophilia.ca/en/bleeding-disorders/hemophilia-a-and-b/the-complications-of-hemophilia/joint-damage/. Con acceso el 10 de mayo de 2010.
  3. Report on the universal data collection system (UDC). Sitio web de Centers for Disease Control and Prevention. http://www.cdc.gov/ncbddd/hbd/documents/UDCReport3-99.pdf. Con acceso el 7 de mayo de 2010.