Recursos para el pacienteHemofilia y
Control del Dolor
Presentamos un resumen exclusivo de Cómo controlar el dolor: más allá de los tratamientos estándar, uno de los recursos de Perspectivas. Cómo controlar el dolor aborda el dolor y las muchas opciones para controlarlo, con análisis de lo que dichas opciones pueden ofrecerle como adulto con hemofilia.
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Hemofilia y dolor: Una realidad para muchos
Hemofilia y dolor van de la mano. Debido a que tiene hemofilia, es probable que el dolor sea muy relevante en su vida diaria.1 Los sangrados articulares y musculares pueden causar dolor. En las personas con trastornos de sangrado, el dolor suele afectar la calidad de vida más que cualquier otro problema.2 En un estudio de adultos con hemofilia, el 89% dijo que tuvo problemas significativos al realizar actividades diarias debido al dolor. El 85% describió su calidad de vida como solamente moderada debido al desánimo resultante.1
Hay muchas opciones para tratar el dolor. En general, estas opciones se dividen en dos categorías: 1) tratamientos médicos, y 2) medicina complementaria y alternativa (complementary and alternative medicine, CAM).
Meditación: Trascendiendo el dolor con Nick
Mantenerse lo más sano posible en lo mental y lo físico es importante para las personas con hemofilia. Por eso comencé a estudiar karate*† hace casi 20 años. Mis médicos me alentaron a hacerlo porque sabían que el estiramiento y fortalecimiento podían ayudarme a mantener mis músculos y articulaciones más sanos.
En el camino a convertirme cinturón negro de segundo grado,* me inicié en la meditación. Su efecto calmante me ayuda en muchos aspectos de mi vida. Por ejemplo, desde que reanudé mis estudios, uso la meditación al prepararme mentalmente para los exámenes, me relajo y enfoco mi mente en el examen venidero. También descubrí que la meditación me ayuda con el dolor articular. Aunque no detiene el dolor físicamente, cambia la forma de experimentarlo. Me resulta muy eficaz contra dolores leves o moderados. El dolor intenso es más difícil de controlar, si bien al menos puedo reducirlo con la meditación. Básicamente, logro trascender el dolor físico, con una especie de engaño a mi mente al hacerle creer que el dolor desapareció.
La meditación no es difícil de aprender; pero puede llevar cierto tiempo. Necesité unos cuatro a seis meses de práctica antes de poder usarla con efectividad contra el dolor. Algunas personas pueden lograrlo más rápidamente y otras toman más tiempo, lo que depende de factores personales, como su motivación y el deseo de aprenderla.
El esfuerzo de aprender a meditar vale la pena. Sin duda, la meditación me ha ayudado a manejar el dolor y no tiene efectos secundarios ni riesgos. Es triste que en nuestra cultura busquemos frecuentemente la “solución fácil”. Preferimos tomar una píldora en lugar de trabajar para lograr una vida más sana. Sin embargo, he aprendido con el karate*† y la meditación que la manera más fácil no es siempre la mejor.
“El dolor puede afectar tu vida de muchas maneras. Puede trastornarte el sueño, apetito, vida social, relaciones, trabajo y pasatiempos”.
*NOTA:No todas las actividades son apropiadas para todas las personas. Consulte a su profesional de cuidados de la salud sobre las actividades que son adecuadas en su caso y qué precauciones de seguridad debe tomar.
†NOTA:Se recomienda practicar el karate sin contacto.
Referencias
- Wallny T, Hess L, Seuser A, Zander D, Brackmann HH, Kraft CN. Pain status of patients with severe haemophilic arthropathy. Haemophilia. 2001;7:453-458.
- Pain—the Fifth Vital Sign: a Resource on Managing Pain for People With Bleeding Disorders. Montreal, Quebec, Canadá: Canadian Hemophilia Society. http://www.hemophilia.ca/files/Managing_pain.pdf

